TRENES de Jesús BARQUET

(para Rafa, sumido)

Y pasan antes de que pasen.
Gabriela Mistral

Trenes, que pasan.
A horarios definidos que alguien cuida, revisa,
inscribe en algún libro sin futuro, porque quién
querrá después saber de sus tardanzas, sus adictos
incumplimientos, sus salidas y llegadas diarias,
sus sindicalizados maquinistas?

Para los que no vamos en tren al trabajo o a una cita del médico,
nuestro asombro es que pase sin avisar cuando quiera, o que se
                                                                                                  [anuncie
en el momento exacto en que sucede
su ferruginosa visión de bisonte sañudo empañando de ruidos
el fílmico paisaje de ventanillas borrosas
donde sospechamos que habitan tantos ojos
desplazados, huidizos, inconformes,
sin órbita que llamar de suya,
y que hacen del tren sus piernas, sus humores, el refugio
provisional de sus pasos.
                      ¿Adónde
van esos trenes cargados de tanta misericordia negada
por el mundo? ¿Acaso algún libro les ha indicado parar
en qué minuto, en qué sitio donde la vida sería
tal vez diferente?
(A veces, para saberlo,
hasta quisiera irme con ellos.)

Pero más sabios, los trenes
viven
de irrumpir imprevistos, no detenerse
y obnubilarnos la vista y el oído de tal forma
que olvidamos los años en que fuimos
también sus pasajeros.
Saben y nos dejan vivir del mito
de sus humos y sus belfos,
pero sin darnos tiempo ya para abordarlos
de nuevo.
Sabios trenes, que pasan,
no esperan
y entregan solo el tardo consuelo de una cómplice
maravilla.

 

tren

 

5 Respuestas a “TRENES de Jesús BARQUET

  1. Hermoso poema, Jesús… hay una tradición joven en nuestra poesía (digo de la segunda mitad del XX para acá) que recoge a los trenes con insistencia. Camilo Venegas, Laura Ruiz, et al… Me alegra mucho que te sumes tan certeramente. Que estos trenes nos lleven lejos a todos, a ti.

  2. Aimée G. Bolaños

    Esos trenes metafísicos y reales, de la memoria y los deliros míticos, me encandilaron… quien entrara en uno, a salvo de las inclemencias del camino… bello poema del imposible!

  3. Me dan ganas de saltar a uno. Buena forma de despertar Jesús. Gracias.
    Juanka desde Pórtland.

  4. Manuel Rodríguez

    Me gusta mucho esa mirada metafísica a los trenes, a su infatigable vaivén. Formidable, como tuya.

  5. Gran calidad, me ha encantado, felicitaciones, poeta.

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