Archivo de la categoría: Documental

La poesía en nuestro tiempo o del insoportable Paz

Para Diego, en Borges

Los niños de Morelia

 

 

Fernando PESSOA: o poeta FINGIDOR

 

 

Cuarta noche con BORGES

 

Lo miro. Siento que es una parte de aquel imperio, infinito en el tiempo, que erigió su muralla para construir un recinto mágico.
Lo miro. Pienso en aquel Chiang Tzu que soñó que era una mariposa y que no sabía al despertar si era un hombre que había soñado ser una mariposa o una mariposa que ahora soñaba ser un hombre.
Lo miro. Pienso en el artesano que trabajó el bambú y lo dobló para que mi mano derecha pudiera calzar bien en el puño.
No sé si vive aún o si ha muerto.
No sé si es tahoista o budista o si interroga el libro de los sesenta y cuatro hexagramas.
No nos veremos nunca.

 “El bastón de Laca” (fragmento)

 

 

Ciclo de Conferencias Siete Noches.
Seis de Julio de MCMLXXVII, Teatro Coliseo de Buenos Aires

 

Delfín Prats: ENTRE EL ESPLENDOR Y EL CAOS

 
 

 

VOCES de un TRAYECTO

Existen (2005)

 LA LOCURA HABLA

Que se diga de mí todo lo que se quiera (ya sé que la Locura es detractada continuamente incluso por los más locos), sin embargo, soy yo y solamente yo quien, por mis influjos divinos, esparzo la alegría sobre los dioses y los hombres.

En efecto, desde que me he presentado ante esta numerosa asamblea, desde que me he dispuesto a hablar, ¿no se refleja en vuestros rostros una vivacidad y alegría inusitadas? ¿No se ha desarrugado vuestro entrecejo? Y las carcajadas que se han escuchado por todas partes, ¿no reflejaban el contento que embargaba vuestros corazones y el placer que os ha causado mi presencia? Al contemplaros ahora me parece estar viendo a los dioses de Homero embriagados de néctar y “népenthès”. Antes os veía tristes e inquietos como gente que acabase de salir del antro de Trofonio. Igual que el astro rey disipa con sus primeros rayos matinales las tinieblas que cubrían el horizonte o cuando la primavera trae consigo las juguetonas bandadas de suaves céfiros: todo cambia de pronto sobre la tierra, un colorido más brillante embellece los objetos, la naturaleza rejuvenecida ofrece a nuestros ojos un espectáculo más agradable y placentero. Así ha producido mi presencia en vosotros esa feliz transformación en vuestras fisonomías. Lo que los grandes oradores obtienen a duras penas con sus largos y estudiados discursos, lo he conseguido yo con mi sola presencia en un instante. En cuanto me habéis visto, vuestras inquietudes han desaparecido como por encanto.

Erasmo de Rotterdam . Elogio a la Locura

Documental del cineasta cubano Esteban Insausti.

 

Así, bajo la influencia principal del pensamiento cristiano, queda conjurado el gran peligro que el siglo XV había visto crecer. La locura no es una potencia sorda que hace estallar el mundo y revela fantásticos prestigios; en el crepúsculo de los tiempos, no revela las violencias de la bestialidad ni la gran lucha del Saber y la Prohibición. Ha sido arrastrada por el ciclo indefinido que la vincula con la razón; ambas se afirman y se niegan la una por la otra. La locura ya no tiene existencia absoluta en la noche del mundo: sólo existe por relatividad a la razón, que pierde la una por la otra, al salvar la una con la otra.

La locura se convierte en una de las formas mismas de la razón. Se integra a ella, constituyendo una de sus formas secretas,  uno de los momentos de su manifestación, una forma paradójica en la cual puede tomar conciencia de sí misma. De todas maneras, la locura no conserva sentido y valor más que en el campo mismo de la razón.

Michel Foucault.  Historia de la Locura en la Época Clásica I

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 Signo: Obbe Irete

En este oddun nacen los poderes del cerebro y el sistema craneoencefálico. Osain y Shangó viven juntos.

PATAKIN

En la tierra, con Yewá vivía un asiwere [loco] que era hijo de Aroni. Un día recogió mucha materia viviente y la metió en un güiro. Resultó ser un embrujamiento tan grande que el güiro sonaba y zumbaba como un abejero. El asiwere horrorizado lo llevó a la laguna y allí lo arrojó. Cuando el agua se introdujo en el güiro recibió un nuevo aché y ascendió a la superficie hablando como una persona.

En cierta ocasión, Shangó tuvo una guerra, y, tras consultar a Orunmila, le salió este oddun [signo, presagio] de Ifá. «Después de limpiarte, lleva el ebbó a la laguna.» Cuando el guerrero llegó al pie del agua, vio que el güiro flotaba y hablaba como un humano. Lo llamó con un rezo. El güiro se acercó a la orilla, Shangó le puso el odduara dentro, le dio un zunzún, un colibrí, una ayapa. Al presentárselo a Osain, se quedó a vivir con Él.

“Obbe Irete o Ate del Oráculo de Ifá”  

Tratado enciclopédico de Ifá. (adaptación)