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Iniciación cubana de KATÁBASIS

TDH celebra KATÁBASIS (2014), del sello editorial cruceño LA MIRADA, con dos fragmentos de su lectura poética en La Habana: “La ruta de la seda”, de Jesús Barquet  y “Los sueños de Anu. Tablilla II”, de Yoandy Cabrera, leídos ambos por el propio Barquet en la presentación del libro que tuvo lugar el 24 de marzo del presente año en el CC Dulce Ma. Loynaz.

 

T.S. ELIOT

 

                                                 traducción: Jesús J. Barquet

 
THE DRY SALVAGES

IV.

Lady, whose shrine stands on the promontory,
Pray for all those who are in ships, those
Whose business has to do with fish, and
Those concerned with every lawful traffic
And those who conduct them.

Repeat a prayer also on behalf of
Women who have seen their sons or husbands
Setting forth, and not returning:
Figlia del tuo figlio,
Queen of Heaven.

Also pray for those who were in ships, and
Ended their voyage on the sand, in the sea’s lips
Or in the dark throat which will not reject them
Or wherever cannot reach them the sound of the sea bell’s
Perpetual angelus.

 


(min. 11:10 a 12:00)

 

IV.

Señora mía, la del santuario que se alza en el promontorio,
ruega por todos los que están en los barcos, aquellos
cuyos deberes tienen que ver con la pesca,
aquellos que se encargan del comercio legal
y aquellos que los conducen.

Reza, además, por las mujeres
que han visto a sus hijos y a sus esposos
zarpar y no regresar:
Figlia del tuo figlio,
Reina de los Cielos.

Y ruega también por aquellos que estuvieron en los barcos
y acabaron su travesía en la arena, o en los labios del mar,
o en la oscura garganta que nunca los rechazará,
o dondequiera que no logre alcanzarlos el sonido
del ángelus perpetuo de la campana marina.

 

ELIOT BURN NORTON

 

THE WASTE LAND

IV. DEATH BY WATER

Phlebas the Phoenician, a fortnight dead,
Forgot the cry of gulls, and the deep seas swell
And the profit and loss.

A current under sea
Picked his bones in whispers. As he rose and fell
He passed the stages of his age and youth
Entering the whirlpool.

Gentile or Jew
O you who turn the wheel and look to windward,
Consider Phlebas, who was once handsome and tall as you.

 

 

IV. MUERTE POR AGUA

Flebas el Fenicio, muerto hace ya quince días,
olvidó el clamor de las gaviotas, y las vastas
profundidades marinas, y las ganancias y las pérdidas.

Bajo el mar, una corriente
acogió entre susurros sus huesos, y con cada ascenso
y descenso recorrió Flebas toda su época y su juventud
mientras entraba en el remolino.

Gentil o judío,
oh, tú que estás al timón y sigues el curso de los vientos,
acuérdate de Flebas, que una vez fue alto y hermoso
como tú.

TRENES de Jesús BARQUET

(para Rafa, sumido)

Y pasan antes de que pasen.
Gabriela Mistral

Trenes, que pasan.
A horarios definidos que alguien cuida, revisa,
inscribe en algún libro sin futuro, porque quién
querrá después saber de sus tardanzas, sus adictos
incumplimientos, sus salidas y llegadas diarias,
sus sindicalizados maquinistas?

Para los que no vamos en tren al trabajo o a una cita del médico,
nuestro asombro es que pase sin avisar cuando quiera, o que se
                                                                                                  [anuncie
en el momento exacto en que sucede
su ferruginosa visión de bisonte sañudo empañando de ruidos
el fílmico paisaje de ventanillas borrosas
donde sospechamos que habitan tantos ojos
desplazados, huidizos, inconformes,
sin órbita que llamar de suya,
y que hacen del tren sus piernas, sus humores, el refugio
provisional de sus pasos.
                      ¿Adónde
van esos trenes cargados de tanta misericordia negada
por el mundo? ¿Acaso algún libro les ha indicado parar
en qué minuto, en qué sitio donde la vida sería
tal vez diferente?
(A veces, para saberlo,
hasta quisiera irme con ellos.)

Pero más sabios, los trenes
viven
de irrumpir imprevistos, no detenerse
y obnubilarnos la vista y el oído de tal forma
que olvidamos los años en que fuimos
también sus pasajeros.
Saben y nos dejan vivir del mito
de sus humos y sus belfos,
pero sin darnos tiempo ya para abordarlos
de nuevo.
Sabios trenes, que pasan,
no esperan
y entregan solo el tardo consuelo de una cómplice
maravilla.

 

tren